Migración, Desastres Naturales y Cambio Climático

Oscar Gómez Diez,
Director Fundación ESPERANZA
El reciente terremoto en Haití, que causó una enorme tragedia humanitaria que ha conmovido la solidaridad mundial, que con sus miles de muertos y sus cuantiosos daños materiales, ha puesto en evidencia, la relación entre migración y desastres naturales y, migración y cambio climático.
La modificaciones ambientales se dan debido a causas naturales como antropogénicas, es decir, aquellos efectos que son producidos por actividades humanas, y aunque no podemos asegurar que en todos los desastres el ser humano se encuentre relacionado como responsable, cada vez más catástrofes tendrán la impronta de la irresponsabilidad con que la especie humana maneja su relación con la naturaleza.
Durante varios días del mes de diciembre del 2009, sesionó en Copenhague- Dinamarca, la Cumbre Mundial sobre cambio climático en la Tierra Los resultados no fueron positivos, pues no se logró un acuerdo vinculante que contribuya a disminuir los desastres ambientales que estamos creando por un modelo económico que privilegia las ganancias de corto plazo por encima del bienestar de la humanidad y la preservación de la especie humana. La Cumbre culminó con una declaración de buenas intenciones de disminuir los gases efecto invernadero a partir del año 2020 y el anuncio de EE UU de destinar 3 mil millones de dólares para apoyar a los países más pobres a mitigar los efectos del cambio climático. Un mal chiste sino no estuviera de por medio del destino de la humanidad. Mientras que potencias emergentes como China y la India tampoco quisieron hacer compromisos formales, pues están embarcadas en una carrera de industrialización acelerada que busca competir con las grandes potencias de occidente, competencia basada en una mano de obra barata y sobre el mismo modelo insostenible de industrialización que ya tienen de por si a nuestro planeta al borde de un abismo ambiental.
Las migraciones no son ajenas al cambio climático. Entre el año 2000 y 2005, 106 millones de personas fueron afectadas por las inundaciones, y 38 millones por los huracanes. Se calcula que si los polos se derriten completamente, el nivel de las aguas del mar subiría unos 12 metros, afectando a mas de 608 millones de personas del mundo que viven en zonas costeras que están a menos de 10 metros sobre el nivel del mar. Serían los refugiados climáticos que se desplazarían necesariamente hacia tierras más altas después de haberlo perdido todo. Esto sería una catástrofe de alcance global y un desafío humanitario de enormes proporciones. Las hipótesis de semejante situación no dejan de ser inquietantes.
Es urgente repensar nuestro modo de vida que hemos tenido como civilización hasta el momento. De modelos económicos que arrasan con los recursos naturales y con el medio ambiente, que privilegian las utilidades por encima de la armonía con la naturaleza y el bienestar de la humanidad; a una economía para la vida, y a una relación armónica con la naturaleza como nos lo proponen los pueblos originarios de las Américas, a una filosofía del “Buen Vivir”, que recogen expresamente la cosmovisión de los antiguos quechuas “Sumak Kawsay” reflejada en las constituciones de Ecuador y Bolivia, que integra los derechos humanos con los derechos de la naturaleza, en una apuesta política que bien vale la pena apoyar, pues abre otras puertas que el “racionalismo occidental “ había cerrado.
Asúmanos con responsabilidad y con confianza el mundo que hemos construido y demostrémonos que el ser humano es más que una promesa, es un conjunto de valores que el egoísmo, la avaricia y la arrogancia no han podido destruir, y que como dice el pueblo Maya en su saludo espiritual, I’nlakes significando que “tú eres otro yo”, que todos somos uno en el viaje de la vida. Vivámosla con responsabilidad, con solidaridad, con compromiso, con alegría y con mucho amor.
OSCAR GOMEZ DIEZ
Director Fundacion ESPERANZA
Bogotá, enero de 2010
Véase el texto completo en: http://www.ila.org.pe/noticias/doc/migracion-cambioclimatico.pdf
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Consejo Consultivo Laboral Andino
Instituto Laboral Andino (ILA)
Comparto mi sentir contigo OSCAR, ante todo las gracias por este texto que me permite decirme “que el trabajo de prevencion que realizo es permitir un dia mas de vida de las personas”…si asi las grandes potencias s ecomprometieran…estoy seguro que tantas vidas seguirian acompañandonos en el mundo.
Con mucha pena veo que en el mundo incluso,nos falta por optimizar mucho el socorro sanitario ,las medidas de prevención ante desastres por fenomenos naturales,esta es una debilidad,fortalescamos su control.
Andres Neptali Ramírez Chire